sábado, 3 de abril de 2010

La Razón de la semilla ( hacia su respiración)

Así mortalmente vivo
Llego a tu esfinge de muerte,
que invita a sangrar mi pólvora.

Yo solo traigo semillas para el surco fértil,
Y voy a tu espacio, tu arcilla,
su frío y su ovario.

A tu calor
y sus caritas, de tierra y mate cocido
a tus manitas de leche, y pan.
al juego invernal de gorriones
en las primaveras de la raíz.

Mientras el sol todavía al sur,
se mueve y guía planetas.
Lo miro, y le regalo estrellas,
Lo riego, con su mismo rocío
Con su palabra, ya descubierta poesía
Aquellas aguas de Junio
Las escritas en el tambor de Julio
Las azarosas, del viento de Agosto,
que trae el polvo, y prontas semillas..

Tengo los pulmones con tu aroma
Infectando mi sangre.
Pero tu adolescencia es urgente
Y la ausencia del arado pierde flores.
Lluvia, frutos, veranos, palabras
En tu boca.

Así es la siembra,
La vasija rota corta mi boca,
Sangro mi pólvora
y me quedo en el barro,
para germinar la misma semilla
que una vez tiré a tus ventanas

Entonces el agua corre, riega sus azufres,
Y busca al carbono higroscópico,
en el humus de un muerto.
Un muerto que se hace pólvora.

Tu boca no existe más,
Ahora es la del mundo
Ahora es pólvora que mata y fecunda.
Entonces me voy por ahí
a infectar nuevas bocas,
para seguir respirando.

Gerónimo Josué