y el yuyo que fecundaba parideras de las sombras.
Nunca se escondía nada que los brujos se contaran
por amor de sabia siembra o por flor de las ofrendas.
Las frutas crecian libres sin esconder su savia
al polen del bicherio cuando la luna cantaba.
Pero el mal bien se esconde en venenos de alimentos
con transgénicas semillas, fumigadas por dinero.
Luz de las escondidas ven con semilla profunda
para levantar entrañas y justicia en mi tierra.
Desaparecidos somos en el campo trasvestido
por el INTA y su progreso que desmonta desalojos.
Mestizaje sin memoria consumiendo hipermercados
de veneno que empaquetan, monocultivos y Estado.
Cerealeras y Gobiernos, con trabajo pan y techo,
nos esconden a la muerte de las madres y sus nietos.
Escondidos de la Tierra, creceran niños sin manos
para no elegir semillas ni romper al Dios Cemento.
Luz de las escondidas ven con semilla profunda
para levantar entrañas y volver a ser tu tierra.
Gera Mexkida