(a la vuelta de los pies de mi luciernaga)
Este lunes serás bienvenida conmigo, con el mundo,
que ha nacido cuando naciste, cuando he nacido.
Este lunes respiraré tus aires de nuevo,
pero en tu boca que es la mía.
Este lunes se reproducirán tus fotones en mis dedos
Y yo seré las ramas, los arboles,
las manos de tu insomne y fractal caminar.
Este lunes será el fin y el comienzo de otro ciclo
Espirulación al origen de nuestros soles Abya Yala.
Principio y fin,
De nueve lunas gestando cuatro ciclos de nueve ciclos,
De nuestro primer respirar.
Secreto de los Chamanes,
Susurro de las profundidades
Silencio del Sincretismo
Cancion de la sangre.
Grito de la placenta
Para ir pensando al niño universal de nuestro vientre
Al niño universal de nuestro esperma,
Nuestras galaxias en el cosmos de una semilla en tierra.
Este lunes habrá un niño en el inconciente del futuro
Que cantara tu canción aprendida del silencio
Para acunar la paz de tus pies en mis manos
Sobre el origen de las semanas, de las treinta y seis semanas.
Este lunes será tu estrella en mi espejo
Para hacer de la luz solo un polvo cuántico en el infinito
Tan germen en los surcos de las caricias
Que el maíz de nuestra siembra será mundo,
y el hombre del mundo será maíz.
Este lunes esperaremos la noche,
A la luz de tus luciérnagas andinas,
A la necesidad de mis murciélagos urbanos,
Para que el vuelo nocturno habite los rincones del mundo
Aquellos que tus pies conocen, como ayer mis huellas
Para hoy caminar juntos el océano cósmico.
Este lunes decidiremos nuestro invisible sinmapa
En la unidad de lo ya conocido, y jamás descubierto
Que nos hermana con el fuego y el viento
A desempolvar la historia de nuevos rincones
Para nacer otra vez de nuevo,
Como en la primer explosión juntos.
Este lunes seras bienvenido mujer,
Serás bienvenida hombre
Seremos bienvenidos hijxs del mismo huevo
Pariéndote, pariéndome,
Pariendonos.
Cucub Meskida
Abril 2010
martes, 11 de mayo de 2010
Cuando Amanece
(dialogos desde las ausentes luciernagas)
Del día a la noche
Se abre la boca del tiempo cotidiano
Y habla, en su mutismo sagrado,
Del desamor
Hoy las sábanas pueden mas que la noche
Y el pasto es mas dulce que sus soles,
Para resignarse al misterio de los amantes
Que en los ojos mudos, se descubren solos
Esperando la espera.
Una lágrima sintetiza la existencia
Le da espíritu a la vida que no vuelve.
Hace eterno lo efímero
Y semilla al universo
Un silencio embaraza el horizonte,
Le da cuerpo a la muerte cuando no viene.
Hace místico el abrazo
Sin el beso de la noche.
Así, de la noche al día
El tiempo cierra las bocas, y no calla.
El alma le grita a los huesos, sin la carne.
Recién allí se descubre la verdad del amor
Tan infinita, como los ciclos del sol,
Que amanecen a pesar del desamor.
Cucub Meskida
mayo 2010
Del día a la noche
Se abre la boca del tiempo cotidiano
Y habla, en su mutismo sagrado,
Del desamor
Hoy las sábanas pueden mas que la noche
Y el pasto es mas dulce que sus soles,
Para resignarse al misterio de los amantes
Que en los ojos mudos, se descubren solos
Esperando la espera.
Una lágrima sintetiza la existencia
Le da espíritu a la vida que no vuelve.
Hace eterno lo efímero
Y semilla al universo
Un silencio embaraza el horizonte,
Le da cuerpo a la muerte cuando no viene.
Hace místico el abrazo
Sin el beso de la noche.
Así, de la noche al día
El tiempo cierra las bocas, y no calla.
El alma le grita a los huesos, sin la carne.
Recién allí se descubre la verdad del amor
Tan infinita, como los ciclos del sol,
Que amanecen a pesar del desamor.
Cucub Meskida
mayo 2010
jueves, 8 de abril de 2010
Verdades de Maiz
(A los ciclos del maiz que siempre resiste)
Maizito Colorado, de otros tiempos fuerte
Apenas si has nacido, y sin tierra te vas.
Te mata un yuyo verde, de campos con tractores
Que nunca he plantado, pero que ha crecido acá.
Dicen malas lenguas que esto nos da porotos
Que tengo que sembrarlos, en vez de tu bondad.
Pero no conozco, ninguna hierba buena
Que crezca sin mis manos, sin agua, y sin verdad
Resiste y crece maizito, colorado como antes
Cuando el tata te cuidaba, y yo podía esperar.
Resiste y crece maizito, colorado cuanto antes
Que la sangre de mi pueblo no puede esperar
.
He probado otras semillas, pero no hay agüita
Al otro lado es todo verde, gringos y un canal.
Jueces que nos mandan, policía y abogados
Desmontan la canción, de abejas del tunal.
El perfume de las lluvias ya no existe más
Las cabras se me mueren, con un riego de metal
Ha nacido mi huagüita, con ojitos de rocío
brote de esta tierra, trae tu verdad.
Gerardo Mesquida
Maizito Colorado, de otros tiempos fuerte
Apenas si has nacido, y sin tierra te vas.
Te mata un yuyo verde, de campos con tractores
Que nunca he plantado, pero que ha crecido acá.
Dicen malas lenguas que esto nos da porotos
Que tengo que sembrarlos, en vez de tu bondad.
Pero no conozco, ninguna hierba buena
Que crezca sin mis manos, sin agua, y sin verdad
Resiste y crece maizito, colorado como antes
Cuando el tata te cuidaba, y yo podía esperar.
Resiste y crece maizito, colorado cuanto antes
Que la sangre de mi pueblo no puede esperar
.
He probado otras semillas, pero no hay agüita
Al otro lado es todo verde, gringos y un canal.
Jueces que nos mandan, policía y abogados
Desmontan la canción, de abejas del tunal.
El perfume de las lluvias ya no existe más
Las cabras se me mueren, con un riego de metal
Ha nacido mi huagüita, con ojitos de rocío
brote de esta tierra, trae tu verdad.
Gerardo Mesquida
sábado, 3 de abril de 2010
Odio a la Entropía Doméstica
Cuando se vuelve del orden ciudadano...
...al caos del almuerzo solitario
Cuando se vuelve del inmóvil trabajo...
...a la entropía del hogar solitario
que uno abandona todas las mañanas,
con el mate cebado en la mesa,
para detener su reloj...
Al menos el del orden de la cocina.
Paso el portal, y...
Afuera, una nube es rosa al viento.
Una veleta negra en remolino.
Y el refugio son mis ojos cerrados,
que me permiten dormir en ella
ante el grito de mi garganta sin vientos,
que buscará indefectiblemente su mate
abandonado.
Sin embargo,
alguien ya vació el mate
de su yerba residual...
Y el tiempo transcurre con el paso del hombre.
Y la entropía vuelve a poblar el origen.
Basura en la vereda que alimenta un perro,
viene a la puerta que se abre y raya círculos,
incompletos sobre el piso de grasa bovina,
del hueso que ayer invitó a las moscas,
a copular cuando el insecticida las mataba,
sobre la comida que ahora me alimenta,
y las libres son estrellas negras en el cielo,
de los techos marrón y gris, de la cocina,
o del dormitorio cual colonia de ácaros,
en colchones y ropas dispersadas e infectadas
por el vapor del baño con su podredumbre
que acumula epidermis, cabellos, cotonetes,
y caca que no digirieron moscas ni bacterias,
porque las leyes del mas grande se las comieron.
Asi es la entropía, con su anarquía mística,
natural tendencia a una violencia doméstica,
o a un escapismo libertario de jabón y cepillo,
que habitan ecosistemas surrealistas de madres,
alucinógenos por mezclar detergente y lavandina.
En este almuerzo creo haber reconocido
porqué la entropía fabrica el paraíso de las moscas,
gracias a ella, el albañil, el ingeniero,
el maestro, el estudiante, el laburante,
el poeta, van inventando,
o descubriendo, el ya inventado
infierno de los hombres.
Gerónimo Josué
Julio 2006
...al caos del almuerzo solitario
Cuando se vuelve del inmóvil trabajo...
...a la entropía del hogar solitario
que uno abandona todas las mañanas,
con el mate cebado en la mesa,
para detener su reloj...
Al menos el del orden de la cocina.
Paso el portal, y...
Afuera, una nube es rosa al viento.
Una veleta negra en remolino.
Y el refugio son mis ojos cerrados,
que me permiten dormir en ella
ante el grito de mi garganta sin vientos,
que buscará indefectiblemente su mate
abandonado.
Sin embargo,
alguien ya vació el mate
de su yerba residual...
Y el tiempo transcurre con el paso del hombre.
Y la entropía vuelve a poblar el origen.
Basura en la vereda que alimenta un perro,
viene a la puerta que se abre y raya círculos,
incompletos sobre el piso de grasa bovina,
del hueso que ayer invitó a las moscas,
a copular cuando el insecticida las mataba,
sobre la comida que ahora me alimenta,
y las libres son estrellas negras en el cielo,
de los techos marrón y gris, de la cocina,
o del dormitorio cual colonia de ácaros,
en colchones y ropas dispersadas e infectadas
por el vapor del baño con su podredumbre
que acumula epidermis, cabellos, cotonetes,
y caca que no digirieron moscas ni bacterias,
porque las leyes del mas grande se las comieron.
Asi es la entropía, con su anarquía mística,
natural tendencia a una violencia doméstica,
o a un escapismo libertario de jabón y cepillo,
que habitan ecosistemas surrealistas de madres,
alucinógenos por mezclar detergente y lavandina.
En este almuerzo creo haber reconocido
porqué la entropía fabrica el paraíso de las moscas,
gracias a ella, el albañil, el ingeniero,
el maestro, el estudiante, el laburante,
el poeta, van inventando,
o descubriendo, el ya inventado
infierno de los hombres.
Gerónimo Josué
Julio 2006
Tierra de Limonero
Hay una tierra que no reconoce mis relieves,
ni las plantas de mis pies, ni sus manos,
Que permanecen bajo piel,
Y no rompen la epidermis del cemento.
Aquí subsisto al presente
Donde no hay brote, ni raíz,
A pesar de los frutos que crecen
Sin la flor.
El perfume, es de los ojos de un limón
Sumados en orden cósmico,
Se evaporan desde la cáscara fecunda
Y condensan por el viento, lejos de mi boca.
Pero la semilla queda, en este desierto,
en esta tierra con los pies del exilio.
Sin los pétalos, peciolo y estambre,
el polen se va donde el viento,
buscando la razón de la semilla.
Mientras, el instinto me protege
Y resisto con la cáscara más amarilla y dulce
Es solo una vertiente amarga que me riega.
Son las manos que vuelven y me exprimen
llorando sobre el pasto seco de setiembre
Que amenaza de verdores al marrón inerte
Resignándose a su condición de savia
Y brotando, como lo haría cualquier vida.
Gerónimo Josué
23 Set 2006
ni las plantas de mis pies, ni sus manos,
Que permanecen bajo piel,
Y no rompen la epidermis del cemento.
Aquí subsisto al presente
Donde no hay brote, ni raíz,
A pesar de los frutos que crecen
Sin la flor.
El perfume, es de los ojos de un limón
Sumados en orden cósmico,
Se evaporan desde la cáscara fecunda
Y condensan por el viento, lejos de mi boca.
Pero la semilla queda, en este desierto,
en esta tierra con los pies del exilio.
Sin los pétalos, peciolo y estambre,
el polen se va donde el viento,
buscando la razón de la semilla.
Mientras, el instinto me protege
Y resisto con la cáscara más amarilla y dulce
Es solo una vertiente amarga que me riega.
Son las manos que vuelven y me exprimen
llorando sobre el pasto seco de setiembre
Que amenaza de verdores al marrón inerte
Resignándose a su condición de savia
Y brotando, como lo haría cualquier vida.
Gerónimo Josué
23 Set 2006
RA-Sones por las cuales levantarnos a incinerar los campos de soja
Son lo que son
Las hojas de soja deshojan las hojas
Del libro
Son lo que son
Las hojas de soja desalojan los ojos
Del hombre
Son lo que son
Los ojos sin hojas ojean la soja
Del hambre.
Son lo que son
RA-Sones que son
Como no comer el cosmos comun
Del árbol
RA-Sones que son
Si siento que es tiempo de viento
Del fuego
RA-Sones que son
Armando el alma que ama el karma
Del mundo.
RA-Sones que son
Gerardo Mesquida
Las hojas de soja deshojan las hojas
Del libro
Son lo que son
Las hojas de soja desalojan los ojos
Del hombre
Son lo que son
Los ojos sin hojas ojean la soja
Del hambre.
Son lo que son
RA-Sones que son
Como no comer el cosmos comun
Del árbol
RA-Sones que son
Si siento que es tiempo de viento
Del fuego
RA-Sones que son
Armando el alma que ama el karma
Del mundo.
RA-Sones que son
Gerardo Mesquida
La Razón de la semilla ( hacia su respiración)
Así mortalmente vivo
Llego a tu esfinge de muerte,
que invita a sangrar mi pólvora.
Yo solo traigo semillas para el surco fértil,
Y voy a tu espacio, tu arcilla,
su frío y su ovario.
A tu calor
y sus caritas, de tierra y mate cocido
a tus manitas de leche, y pan.
al juego invernal de gorriones
en las primaveras de la raíz.
Mientras el sol todavía al sur,
se mueve y guía planetas.
Lo miro, y le regalo estrellas,
Lo riego, con su mismo rocío
Con su palabra, ya descubierta poesía
Aquellas aguas de Junio
Las escritas en el tambor de Julio
Las azarosas, del viento de Agosto,
que trae el polvo, y prontas semillas..
Tengo los pulmones con tu aroma
Infectando mi sangre.
Pero tu adolescencia es urgente
Y la ausencia del arado pierde flores.
Lluvia, frutos, veranos, palabras
En tu boca.
Así es la siembra,
La vasija rota corta mi boca,
Sangro mi pólvora
y me quedo en el barro,
para germinar la misma semilla
que una vez tiré a tus ventanas
Entonces el agua corre, riega sus azufres,
Y busca al carbono higroscópico,
en el humus de un muerto.
Un muerto que se hace pólvora.
Tu boca no existe más,
Ahora es la del mundo
Ahora es pólvora que mata y fecunda.
Entonces me voy por ahí
a infectar nuevas bocas,
para seguir respirando.
Gerónimo Josué
Llego a tu esfinge de muerte,
que invita a sangrar mi pólvora.
Yo solo traigo semillas para el surco fértil,
Y voy a tu espacio, tu arcilla,
su frío y su ovario.
A tu calor
y sus caritas, de tierra y mate cocido
a tus manitas de leche, y pan.
al juego invernal de gorriones
en las primaveras de la raíz.
Mientras el sol todavía al sur,
se mueve y guía planetas.
Lo miro, y le regalo estrellas,
Lo riego, con su mismo rocío
Con su palabra, ya descubierta poesía
Aquellas aguas de Junio
Las escritas en el tambor de Julio
Las azarosas, del viento de Agosto,
que trae el polvo, y prontas semillas..
Tengo los pulmones con tu aroma
Infectando mi sangre.
Pero tu adolescencia es urgente
Y la ausencia del arado pierde flores.
Lluvia, frutos, veranos, palabras
En tu boca.
Así es la siembra,
La vasija rota corta mi boca,
Sangro mi pólvora
y me quedo en el barro,
para germinar la misma semilla
que una vez tiré a tus ventanas
Entonces el agua corre, riega sus azufres,
Y busca al carbono higroscópico,
en el humus de un muerto.
Un muerto que se hace pólvora.
Tu boca no existe más,
Ahora es la del mundo
Ahora es pólvora que mata y fecunda.
Entonces me voy por ahí
a infectar nuevas bocas,
para seguir respirando.
Gerónimo Josué
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