jueves, 8 de abril de 2010

Verdades de Maiz

(A los ciclos del maiz que siempre resiste)

Maizito Colorado, de otros tiempos fuerte
Apenas si has nacido, y sin tierra te vas.

Te mata un yuyo verde, de campos con tractores
Que nunca he plantado, pero que ha crecido acá.

Dicen malas lenguas que esto nos da porotos
Que tengo que sembrarlos, en vez de tu bondad.

Pero no conozco, ninguna hierba buena
Que crezca sin mis manos, sin agua, y sin verdad

Resiste y crece maizito, colorado como antes
Cuando el tata te cuidaba, y yo podía esperar.
Resiste y crece maizito, colorado cuanto antes
Que la sangre de mi pueblo no puede esperar
.
He probado otras semillas, pero no hay agüita
Al otro lado es todo verde, gringos y un canal.

Jueces que nos mandan, policía y abogados
Desmontan la canción, sus abejas y el tunal.

El perfume de las lluvias ya no existe más
Las cabras se me mueren, por un riego de metal

Ha nacido mi huagüita, con ojitos de rocío
brote de esta tierra, trae tu verdad.


Gerardo Mesquida

sábado, 3 de abril de 2010

Odio a la Entropía Doméstica

Cuando se vuelve del orden ciudadano...
...al caos del almuerzo solitario
Cuando se vuelve del inmóvil trabajo...
...a la entropía del hogar solitario
que uno abandona todas las mañanas,
con el mate cebado en la mesa,
para detener su reloj...
Al menos el del orden de la cocina.

Paso el portal, y...
Afuera, una nube es rosa al viento.
Una veleta negra en remolino.
Y el refugio son mis ojos cerrados,
que me permiten dormir en ella
ante el grito de mi garganta sin vientos,
que buscará indefectiblemente su mate
abandonado.

Sin embargo,
alguien ya vació el mate
de su yerba residual...
Y el tiempo transcurre con el paso del hombre.
Y la entropía vuelve a poblar el origen.

Basura en la vereda que alimenta un perro,
viene a la puerta que se abre y raya círculos,
incompletos sobre el piso de grasa bovina,
del hueso que ayer invitó a las moscas,
a copular cuando el insecticida las mataba,
sobre la comida que ahora me alimenta,
y las libres son estrellas negras en el cielo,
de los techos marrón y gris, de la cocina,
o del dormitorio cual colonia de ácaros,
en colchones y ropas dispersadas e infectadas
por el vapor del baño con su podredumbre
que acumula epidermis, cabellos, cotonetes,
y caca que no digirieron moscas ni bacterias,
porque las leyes del mas grande se las comieron.

Asi es la entropía, con su anarquía mística,
natural tendencia a una violencia doméstica,
o a un escapismo libertario de jabón y cepillo,
que habitan ecosistemas surrealistas de madres,
alucinógenos por mezclar detergente y lavandina.

En este almuerzo creo haber reconocido
porqué la entropía fabrica el paraíso de las moscas,
gracias a ella, el albañil, el ingeniero,
el maestro, el estudiante, el laburante,
el poeta, van inventando,
o descubriendo, el ya inventado
infierno de los hombres.


Gerónimo Josué
Julio 2006

Tierra de Limonero

Hay una tierra que no reconoce mis relieves,
ni las plantas de mis pies, ni sus manos,
Que permanecen bajo piel,
Y no rompen la epidermis del cemento.

Aquí subsisto al presente
Donde no hay brote, ni raíz,
A pesar de los frutos que crecen
Sin la flor.

El perfume, es de los ojos de un limón
Sumados en orden cósmico,
Se evaporan desde la cáscara fecunda
Y condensan por el viento, lejos de mi boca.

Pero la semilla queda, en este desierto,
en esta tierra con los pies del exilio.
Sin los pétalos, peciolo y estambre,
el polen se va donde el viento,
buscando la razón de la semilla.

Mientras, el instinto me protege
Y resisto con la cáscara más amarilla y dulce
Es solo una vertiente amarga que me riega.

Son las manos que vuelven y me exprimen
llorando sobre el pasto seco de setiembre
Que amenaza de verdores al marrón inerte
Resignándose a su condición de savia
Y brotando, como lo haría cualquier vida.



Gerónimo Josué
23 Set 2006

RA-Sones por las cuales levantarnos a incinerar los campos de soja

Son lo que son
Las hojas de soja deshojan las hojas
Del libro
Son lo que son
Las hojas de soja desalojan los ojos
Del hombre
Son lo que son
Los ojos sin hojas ojean la soja
Del hambre.
Son lo que son

RA-Sones que son
Como no comer el cosmos comun
Del árbol
RA-Sones que son
Si siento que es tiempo de viento
Del fuego
RA-Sones que son
Armando el alma que ama el karma
Del mundo.
RA-Sones que son


Gerardo Mesquida

La Razón de la semilla ( hacia su respiración)

Así mortalmente vivo
Llego a tu esfinge de muerte,
que invita a sangrar mi pólvora.

Yo solo traigo semillas para el surco fértil,
Y voy a tu espacio, tu arcilla,
su frío y su ovario.

A tu calor
y sus caritas, de tierra y mate cocido
a tus manitas de leche, y pan.
al juego invernal de gorriones
en las primaveras de la raíz.

Mientras el sol todavía al sur,
se mueve y guía planetas.
Lo miro, y le regalo estrellas,
Lo riego, con su mismo rocío
Con su palabra, ya descubierta poesía
Aquellas aguas de Junio
Las escritas en el tambor de Julio
Las azarosas, del viento de Agosto,
que trae el polvo, y prontas semillas..

Tengo los pulmones con tu aroma
Infectando mi sangre.
Pero tu adolescencia es urgente
Y la ausencia del arado pierde flores.
Lluvia, frutos, veranos, palabras
En tu boca.

Así es la siembra,
La vasija rota corta mi boca,
Sangro mi pólvora
y me quedo en el barro,
para germinar la misma semilla
que una vez tiré a tus ventanas

Entonces el agua corre, riega sus azufres,
Y busca al carbono higroscópico,
en el humus de un muerto.
Un muerto que se hace pólvora.

Tu boca no existe más,
Ahora es la del mundo
Ahora es pólvora que mata y fecunda.
Entonces me voy por ahí
a infectar nuevas bocas,
para seguir respirando.

Gerónimo Josué

El instinto de la semilla (desde su respiración)



(Cómo saber cuándo el hombre está vivo
Si ni siquiera puede reconocer su respiración
)

Entra y sale el oxigeno como la muerte por la boca
Y permite la vida de una semilla
Que lleva el viento a tu boca de guerra

Porque apareces ante la muerte nocturna?
Cuando las banderas cuelgan de la historia
Y sangran la razón de tus manos de arcilla.

El invierno me responde,
con su noche, y el boleto del Apocalipsis diario
Tus ojos en mi mochila y su cansancio al barrio
Encuentran el descanso de mi herida en tu costado.

Así la historia se permite ser historia,
Descubrirse en sus rincones marginales,
que son nuestros, desde que los ojos se miran,
sin exhalar el aire estanco,
primogénito.

Y después la palabra…
Ese ser mítico que invoca las bocas
En su mutismo absoluto por donde va la vida
Por donde viene la muerte, cuando habla.

Y después la poesía, y su coherencia con el día
su mañana de viento y de calles aradas
con la semilla de muerte,
pero el sol todavía esta al sur..

Camino niño y descalzo con mi fusil
Cargo la misma semilla
disparo a tu palabra, y sus ventanas.
E inspiro su muerte, su miedo,
que detiene mi carne en su aire…

…y ahora respiro, tranquilo
porque estoy vivo.

La pausa de un perro

(a una lejana Silvina...)

Hasta cuando un perro puede correr?
Por qué no detengo el vino de esta noche,
Y le pongo un bozal, o una correa,
O algo que me aleje del perfume a sangre.
Si ni siquiera entiendo tu llegada a la mesa,
Tu rostro en mi plato, un poema al costado,
Y el vértigo de un piano en el aire,
Que huye del espejo a su soledad.

Me detengo, lamiendo las heridas
Con el vaso de la luna
Que rompe la oscuridad,
Sobre el hambre de luz.

Entonces reconozco tu llegada fantasmal
Sobre el polvo de la calle,
Y enciendes celulosas del cuaderno a su mesa,
de mi cama a su carne, de la casa a su cielo.
De este cielo ajeno, que no llora y es viento,
De esta isla, que no me deja un instante niño,
Para poder buscarte, en el desencuentro,
Constante e inminente.

No quiero correr mas,
Por lo menos hasta entender mi exilio,
Y entonces responderle a mis pies,
Por sus preguntas de caminos.

Así me acomodo en los trapos nocturnos,
Embriagado,
Y pido a tu rostro una lluvia de setiembre,
Una sonrisa,
de esas que en las mañanas me parían,
y que ahora me acunan, muriendo en la calle
en una tierra, cuya pausa
me dio esta sarna,
que todavía no entiendo,
y que me rasca, con poemas,
y me cura con vino,
la misma herida de siempre
que la realidad pudre más.
Permitime viejo amor esta pausa
que me salva del presente, y de tu carne.

Gerónimo Josué

La muerte del Hombre

Naciendo he decidido que el mundo es mi propia carne
Y en su misterio he parido guerra con migo mismo.
El campo de batalla pronostica una sola muerte
Con el espejo de lluvias en huellas de la razón

Mi sombra se ha rebelado a los fuegos del soldado,
Dudo, sospecho y tiemblo, vulnerable a un semidios
Que ofrece con el útero, la existencia del hombre
Y amamanta mi sombra con su leche de sol.

El amor que es de pólvora, bautiza la incertidumbre
Trae risas, miedos, hijos, y un blanco olor a jazmín.
Se apoya en la sien la historia, dispara y sangran recuerdos
De pájaros, patria, amigos, y una hermosa mujer.

Al futuro lo construye el hombre y su ingenuo azar
Que abona los caminos donde va muriendo.
Si su sombra fue de árbol, de fusil, o de guitarra
No ha de ser en vano su muerte por nacer.

Debo librar batalla
Entre la espera
y el discernimiento
de encontrar al hombre
o descubrirme yo.

Gerónimo Josué
12/3/06

La Minga

(aire chacareril a los cumpas mingueros)

La mañanita espera gallo y sirena
Son las siete, y hay un mate que desespera
Esperanzas que la bici no este pinchada
Pa´ que andando se derrita esta puta escarcha.

Aguántame solcito hasta el mediodía,
Pa tirar con cada balde estos huesos fríos,
Y llegar a tiempo e guiso pa ver los crios
Pa que antes de la escuela me den gualicho.

Sube al cielo ladrillito, trepa paredes.
Como el arbol de este pecho que es siempre verde
Y agarrate por si caemos al vacío vientre.
Pa que el invierno vaya tejiendo redes.

Mingueada Chacarera, de cal y escombro
De coca, mate y vino es nuestra saliva
Pero si en la madera el puchero falta
En este andamio se arma loza y carneada.

Este lunes con la tarde viene otra historia
Hay asamblea y los cumpas se hacen palabra
Al sur cae el sol de un chango nuevo
Que lo echaron de una obra por ir al gremio.

Palabras van y vienen de arena y pala
Por un libro o una canción que van mojando,
Con nanas de Lunas albañileras,
Escuelita, que nos quita callos del alma.

Hay revuelta de cemento en los cimientos,
Porque la soja mata monte, y quita tierra.
Con fuego campesino, hay que ir loteando,
Pa que la tierra sea del que trabaja.

Mingueada Chacarera, de cal y escombro
De coca, mate y vino es nuestra saliva
Pero si en la madera falta el puchero
En Oncativo se arma loza y carneada.

Gerónimo Josué
Junio 2007-06-17

La Escuela, la física, la niña...

Hay un una niña que frunce el seño,
ante un número.
Y despierta mi primera docencia
Cuando camina por las mañanas, se voltea
Se detiene, y sobre su hombro me sonríe
A treinta grados del vector de su boca.

Detrás, la bandera y la sordera del aplauso
El director, los profesores, y el frío
Los chicos y las manos fuera del bolsillo
Ella sube, con su sonrisa que es mi día

La Física es así….
Un pizarrón, un reloj, sus cuarenta minutos,
otras ochenta.
Y una silla, con su mesa invadida
Ya no hay tizas que empasten el aire
Y retarden la luz del tiempo

¿Por qué?
¿Por qué allí parado, estático, solitario
en equilibrio dinámico pienso en ella?
Ella grita, se queja,
Salta de mesa en mesa
Puteando a la ecuación que resuelve
Cuando el resto no putea,
ni resuelve.

Porqué su edad, porque sus zapatos,
Porqué su escuela,
y la inocencia desnaturalizada
Porqué la dispersión de mis ondas cerebrales
Hacia su energética antimateria
Porqué mis preguntas…
….Y otras cosas condenables.

No me aborrezco, no me insulto,
Porque me siento orgánicamente físico,
Poblado de las eternas ingenuidades de mi sexo.
Y no creo desviar mi evolucionada adolescencia,
De células ávidas por rodar sobre la epidermis
De su conciente.
…y aún así, tampoco contradecir
a la coherencia de mi subconsciente.

Porqué mis sueños,
habitados por su nocturnidad,
me esconden desvistiendo su cuaderno
cuadriculado por sociedades,
de leyes rectilíneas y uniformes,
que no sucumben a ningún espectro.

Porque escribo en sus ojos,
Con fotones
que salten a otros recreos cuánticos,
él de sus hojas, de libros y otoños,
para llevarme en su costado
a las ternuras del desayuno,
a los rituales perfumados de su baile,
al juego de su cuerpo que crece
con la incertidumbre de la hormona
proporcional a cualquier azar.

Un diapasón en su oreja,
Y su electrón,
Que expande cada frecuencia
A la energía de sus 17 ciclos.
No es más que una gota en un poro,
No es más que un beso en la sien,
La pupila henchida de sangre
Por la sombra reflexiva de su haz
Que encuentra en la piel
La razón de una ecuación.

La Física es así…
Un día de sol, y su difracción azul
La clorofila, el árbol, y el viento
la reacción del ojo, y el oído
cuando quiebra el aire solo
en un bosque, en la soja, o la escuela,
sin el hombre, sin la máquina, y con ella.


Las alas dibujadas en su espalda de crisálida,
desatan entropías de huracanes áulicos,
e hibridizan el aire con orbitales de tiza,
que curvan la luz, a la gravedad del patio
del mismo cemento, ahora en movimiento
estocástico, cósmico, y humano.
Como el tiempo al infinito detenido
Por una clase en las baldosas
Por un mate en las manos
Por un libro en sus bocas
Por su beso al vacío

Después,
la nada de su marcha
Y la mía, al escape de la mecánica,
La de mis zapatos a las leyes físicas
De mi casa y su ritual
De clases sin baldosas,
Mates sin manos
libros sin bocas
besos sin vacío…
….A la física de todos los días
sin su hermosa matemática.


Gerónimo Josué

Inmigrando

Unos días,
Hay algunos que llegan al país,
A los pedazos de terruños,
A los sures de los nortes,
que a veces no son paises.

Otros días
Hay otros que marchan del país
A los terruños de pedazos,
A los nortes de los sures
Que a veces son países.

En alguno de esos días
Vino la decepción del cemento
A intentar poblar el cemento,
Un poco mas verde,
Pero cemento al fin.

Y aquí despierto al dia,
Del recién llegado, y marchado,
Con sus pocas monedas rodantes
Del trabajo, al bolsillo, y a su mesa
De su mesa, al camino, y al trabajo.

Corriendo monedas:
- del libro a la guitarra
por el sol de los pájaros,
- de los amigos al vino
por la comunión de la calle,
- de la inminencia a la changa
por los panes del mate,
- de la indecencia a la docencia
por la rutina de la esperanza.

Aquí decidió el instinto,
como todos, por un esperma,
del tatarabuelo de un tiempo,
que es el mismo, vagabundo
de la exitación exilio
del arma arado
del semen cementerio.

Unos y Otros días,
Se muere inmigrando,
Por dar al cemento,
su esencia de calle
Que no dio el puerto,
ni el mar su sal,
A la sangre inmigrante.

Geronimo Josué
Oncativo 7/9/2006

Huaynito del Cosmos

Hay un pueblito perdido
Pa los que miran caminos.
Con brújula en las alturas
Llegan Ahicito nomás

Pero si cierras los ojos
No hay mas cerca ni lejos
Hay un quinto elemento,
Origen donde viajar.

El universo
Brota como salar

Es el silencio del aire
Que canta sobre los cueros
de mi cajita chayera,
Voz de infinito ritual.

Agüita de los senderos
Traeme con tu gualicho
Pajarillos de lluvia
Naturaleza Fractal

El universo
Brota como salar

Sacando brasas del barro
Se hace el espacio del trigo
Pa que los fuegos de estrellas
sean del patio y del pan.

Vientre de nuestras bocas
Es donde cavan las manos
Ofrendas pa nuestra tierra
En este tiempo espiral.

El universo
Brota como salar

L: Gerónimo Josué
M: Veco Sanchez
4 de Marzo de 2007

El Rostro de la Ventana

Desde la ventana amanecida el sol es distinto,
no es una bola de fuego,
es simplemente sol.

Estúpido y adormecido en su refugio,
observo estático...
El infinito más cercano es tu sol.
El árbol y el libro más cercanos son el sol.
El rostro de la ventana es mi sol.

Cuando el trabajo de una ventana
encandila la historia,
me trae su inercia de fuego
quema mis manos e invita mis labios

Esta es una de las cosas mas lindas,
poder ver el tiempo alumbrando,
con los ojos cerrados...

Llegada la siesta comienza a inclinarse
hacia tu izquierda...
ya atardecida, abandona mi ventana,
y recién ahora puedo leer
el primer árbol,
el primer infinito,
el libro encendido
tu primer rostro...

Un gorrión en las narices de la sombra,
Cuando los parpados caen al sur
sobre los pómulos de Julio.


Gerónimo Josué

19 de Julio Cortazar de 2006

De pájaro y ladrillo

(..a la mujer que un día vendra buscandome)

Un hombre al sol busca la tierra
Cuando la tierra busca el árbol
Por eso el hombre es pájaro y aprende
Cuando el árbol busca un río
Cuando la raíz busca su río

Un río llueve, y busca semillas
Cuando semillas buscan el sol
Por eso el río es viento y enseña
Cuando el fuego busca la tierra
Cuando el hombre busca su tierra.

Asi es el ciclo de las cosas
Y el hombre no es ajeno a su misterio
Allí está, siempre intentando comprender algunas
Como el amor, la sangre y la guerra.
Por eso busca, Encuentra y desencuentra,
Aprende lo desaprendido,
Y de nuevo busca.

Sobrevive, deteniendo su viaje en cada mate
que su propia historia le va cebando.
Lleva y trae los ríos de su boca
por el cauce de sus manos
y va exhalando su recién aire de pólen inspirado
Para fecundarse en nuevas bocas.

El tiempo esta hecho de polvo
y su azar no permite determinar un futuro.
Quizás solo el amor pueda hacerlo de barro
Para que una alfarera lo cobije en su vientre.

Y Ella es viento y trae la tierra
Semilla, sol, lluvia, y un cuerpo en la guerra
Cuando la historia es el barro que habla
La busco en las babas del diablo.
Cuando la historia es ladrillo que sube
La busco en las manos del niño.

Por eso pienso el árbol y un nido
En la sal de la siesta, y la noche
Cuando el ladrillo es un pájaro que sangra
La encuentro en la siembra del hombre.
Cuando el barro es un pájaro que siembra
La encuentro en la sangre del hombre.


Destruyes, construyes, deconstruyes un ladrillo
Condensas, congelas, sublimas, un pájaro
Que canta en tu boca, y abraza,
El mate de los domingos
Que vuelve a tu boca y fecunda
Un hombre en los domingos

Gerónimo Josué

La Ramona de los Martes

...(por uno y todos los martes de Rancho La Resistencia)

Este martes, Doña Ramona,
saldrá a hermanarse de la tierra,
ya hermana, pero desterrada.
Saldrá a recuperar su sangre, su saliva, su transpirar
que una vez dio al parir.
Vendrá con sus siete hijos,
El Ernesto que regresa de Bolivia
El Enrique, que renunció al sacerdocio
La Juana, que entró a las fuerzas armadas
El Agustín, que es candidato a Presidente
Los mellizos Darío y Maxi, maestros,
se hicieron campesinos y criaron familia.
Y obviamente la almita que empezó a cantar.

Este Martes, no caerán lágrimas sobre la tierra,
no habrá edad,
ni olvido, ni perdón.
Y Doña Ramona saldrá con su pala a cortar cabezas…
de zapallo para el locro mensual de sus hijos.
Y sus violentas manos saldrán a cazar los gusanos…
para las gallinas que tiernamente darán huevos.
Mientras sus hijos afilan los cuchillos mirando al cerdo.
Es cuestión de vida o muerte,
Y tiempo….
Hambre o puchero, en las tripas de esta tierra.

Este Martes, la noche será distinta.
La bronca inhibe el miedo, y te muerde las arterias.
El fuego es la seguridad frente a los lobos azules,
y protege a los niños del sueño de la venganza.
Por eso los cuentos nocturnos del sur:
La guitarra dilata sus cuerdas y desafina al grito,
el poncho abraza la carne oscura que no duerme
el mate cocido, de todos los ranchos, sigue hirviendo,
y la leña se consume a la vigilancia del poder.
Ya es tiempo de levantar las antorchas
e incinerar la soja…

Mañana, quien sabe, como será el sol,
si amarillo o invisible,
blanco o celeste,
negro o rojo…
De todas formas habrá bandera en el horizonte
alzada en la mástil de una azada,
sostenida por el brazo campesino de un soldado,
que arando la tierra piensa en su madre.
Él mismo se siembra y se cosecha,
y se hace tierra, al pensar la guerra.

Nadie sabe si mañana habrá tierra,
o si la guerra dará suficiente sangre
para abonar los surcos, que hicieron los muertos.
Mientras tanto Doña Ramona saldrá por otros,
Hará el amor como siempre,
y se preñará del horizonte,
Y todos los agostos dará su ofrenda a la pacha,
con su placenta, un hijo, la leche, y el mundo….

Doña Ramona saldrá pariendo como antes,
pero esta vez solo seis.
Porque la almita, no murió y sigue niña,
soplando el mismo viento,
cantando la misma canción.
Para acunar el cuchillo de sus hermanos.


Gerónimo Josué
(A la Noe, por todas las “Ramonas”, que andan pariendo Futuro)