sábado, 3 de abril de 2010

De pájaro y ladrillo

(..a la mujer que un día vendra buscandome)

Un hombre al sol busca la tierra
Cuando la tierra busca el árbol
Por eso el hombre es pájaro y aprende
Cuando el árbol busca un río
Cuando la raíz busca su río

Un río llueve, y busca semillas
Cuando semillas buscan el sol
Por eso el río es viento y enseña
Cuando el fuego busca la tierra
Cuando el hombre busca su tierra.

Asi es el ciclo de las cosas
Y el hombre no es ajeno a su misterio
Allí está, siempre intentando comprender algunas
Como el amor, la sangre y la guerra.
Por eso busca, Encuentra y desencuentra,
Aprende lo desaprendido,
Y de nuevo busca.

Sobrevive, deteniendo su viaje en cada mate
que su propia historia le va cebando.
Lleva y trae los ríos de su boca
por el cauce de sus manos
y va exhalando su recién aire de pólen inspirado
Para fecundarse en nuevas bocas.

El tiempo esta hecho de polvo
y su azar no permite determinar un futuro.
Quizás solo el amor pueda hacerlo de barro
Para que una alfarera lo cobije en su vientre.

Y Ella es viento y trae la tierra
Semilla, sol, lluvia, y un cuerpo en la guerra
Cuando la historia es el barro que habla
La busco en las babas del diablo.
Cuando la historia es ladrillo que sube
La busco en las manos del niño.

Por eso pienso el árbol y un nido
En la sal de la siesta, y la noche
Cuando el ladrillo es un pájaro que sangra
La encuentro en la siembra del hombre.
Cuando el barro es un pájaro que siembra
La encuentro en la sangre del hombre.


Destruyes, construyes, deconstruyes un ladrillo
Condensas, congelas, sublimas, un pájaro
Que canta en tu boca, y abraza,
El mate de los domingos
Que vuelve a tu boca y fecunda
Un hombre en los domingos

Gerónimo Josué