Unos días,
Hay algunos que llegan al país,
A los pedazos de terruños,
A los sures de los nortes,
que a veces no son paises.
Otros días
Hay otros que marchan del país
A los terruños de pedazos,
A los nortes de los sures
Que a veces son países.
En alguno de esos días
Vino la decepción del cemento
A intentar poblar el cemento,
Un poco mas verde,
Pero cemento al fin.
Y aquí despierto al dia,
Del recién llegado, y marchado,
Con sus pocas monedas rodantes
Del trabajo, al bolsillo, y a su mesa
De su mesa, al camino, y al trabajo.
Corriendo monedas:
- del libro a la guitarra
por el sol de los pájaros,
- de los amigos al vino
por la comunión de la calle,
- de la inminencia a la changa
por los panes del mate,
- de la indecencia a la docencia
por la rutina de la esperanza.
Aquí decidió el instinto,
como todos, por un esperma,
del tatarabuelo de un tiempo,
que es el mismo, vagabundo
de la exitación exilio
del arma arado
del semen cementerio.
Unos y Otros días,
Se muere inmigrando,
Por dar al cemento,
su esencia de calle
Que no dio el puerto,
ni el mar su sal,
A la sangre inmigrante.
Geronimo Josué
Oncativo 7/9/2006