martes, 11 de mayo de 2010

Pariéndonos

(a la vuelta de los pies de mi luciernaga)

Este lunes serás bienvenida conmigo, con el mundo,
que ha nacido cuando naciste, cuando he nacido.
Este lunes respiraré tus aires de nuevo,
pero en tu boca que es la mía.
Este lunes se reproducirán tus fotones en mis dedos
Y yo seré las ramas, los arboles,
las manos de tu insomne y fractal caminar.

Este lunes será el fin y el comienzo de otro ciclo
Espirulación al origen de nuestros soles Abya Yala.
Principio y fin,
De nueve lunas gestando cuatro ciclos de nueve ciclos,
De nuestro primer respirar.
Secreto de los Chamanes,
Susurro de las profundidades
Silencio del Sincretismo
Cancion de la sangre.
Grito de la placenta
Para ir pensando al niño universal de nuestro vientre
Al niño universal de nuestro esperma,
Nuestras galaxias en el cosmos de una semilla en tierra.

Este lunes habrá un niño en el inconciente del futuro
Que cantara tu canción aprendida del silencio
Para acunar la paz de tus pies en mis manos
Sobre el origen de las semanas, de las treinta y seis semanas.

Este lunes será tu estrella en mi espejo
Para hacer de la luz solo un polvo cuántico en el infinito
Tan germen en los surcos de las caricias
Que el maíz de nuestra siembra será mundo,
y el hombre del mundo será maíz.

Este lunes esperaremos la noche,
A la luz de tus luciérnagas andinas,
A la necesidad de mis murciélagos urbanos,
Para que el vuelo nocturno habite los rincones del mundo
Aquellos que tus pies conocen, como ayer mis huellas
Para hoy caminar juntos el océano cósmico.

Este lunes decidiremos nuestro invisible sinmapa
En la unidad de lo ya conocido, y jamás descubierto
Que nos hermana con el fuego y el viento
A desempolvar la historia de nuevos rincones
Para nacer otra vez de nuevo,
Como en la primer explosión juntos.

Este lunes seras bienvenido mujer,
Serás bienvenida hombre
Seremos bienvenidos hijxs del mismo huevo
Pariéndote, pariéndome,
Pariendonos.

Cucub Meskida

Abril 2010

Cuando Amanece

(dialogos desde las ausentes luciernagas)

Del día a la noche
Se abre la boca del tiempo cotidiano
Y habla, en su mutismo sagrado,
Del desamor

Hoy las sábanas pueden mas que la noche
Y el pasto es mas dulce que sus soles,
Para resignarse al misterio de los amantes
Que en los ojos mudos, se descubren solos
Esperando la espera.

Una lágrima sintetiza la existencia
Le da espíritu a la vida que no vuelve.
Hace eterno lo efímero
Y semilla al universo

Un silencio embaraza el horizonte,
Le da cuerpo a la muerte cuando no viene.
Hace místico el abrazo
Sin el beso de la noche.

Así, de la noche al día
El tiempo cierra las bocas, y no calla.
El alma le grita a los huesos, sin la carne.

Recién allí se descubre la verdad del amor
Tan infinita, como los ciclos del sol,
Que amanecen a pesar del desamor.

Cucub Meskida
mayo 2010