sábado, 3 de abril de 2010

La Ramona de los Martes

...(por uno y todos los martes de Rancho La Resistencia)

Este martes, Doña Ramona,
saldrá a hermanarse de la tierra,
ya hermana, pero desterrada.
Saldrá a recuperar su sangre, su saliva, su transpirar
que una vez dio al parir.
Vendrá con sus siete hijos,
El Ernesto que regresa de Bolivia
El Enrique, que renunció al sacerdocio
La Juana, que entró a las fuerzas armadas
El Agustín, que es candidato a Presidente
Los mellizos Darío y Maxi, maestros,
se hicieron campesinos y criaron familia.
Y obviamente la almita que empezó a cantar.

Este Martes, no caerán lágrimas sobre la tierra,
no habrá edad,
ni olvido, ni perdón.
Y Doña Ramona saldrá con su pala a cortar cabezas…
de zapallo para el locro mensual de sus hijos.
Y sus violentas manos saldrán a cazar los gusanos…
para las gallinas que tiernamente darán huevos.
Mientras sus hijos afilan los cuchillos mirando al cerdo.
Es cuestión de vida o muerte,
Y tiempo….
Hambre o puchero, en las tripas de esta tierra.

Este Martes, la noche será distinta.
La bronca inhibe el miedo, y te muerde las arterias.
El fuego es la seguridad frente a los lobos azules,
y protege a los niños del sueño de la venganza.
Por eso los cuentos nocturnos del sur:
La guitarra dilata sus cuerdas y desafina al grito,
el poncho abraza la carne oscura que no duerme
el mate cocido, de todos los ranchos, sigue hirviendo,
y la leña se consume a la vigilancia del poder.
Ya es tiempo de levantar las antorchas
e incinerar la soja…

Mañana, quien sabe, como será el sol,
si amarillo o invisible,
blanco o celeste,
negro o rojo…
De todas formas habrá bandera en el horizonte
alzada en la mástil de una azada,
sostenida por el brazo campesino de un soldado,
que arando la tierra piensa en su madre.
Él mismo se siembra y se cosecha,
y se hace tierra, al pensar la guerra.

Nadie sabe si mañana habrá tierra,
o si la guerra dará suficiente sangre
para abonar los surcos, que hicieron los muertos.
Mientras tanto Doña Ramona saldrá por otros,
Hará el amor como siempre,
y se preñará del horizonte,
Y todos los agostos dará su ofrenda a la pacha,
con su placenta, un hijo, la leche, y el mundo….

Doña Ramona saldrá pariendo como antes,
pero esta vez solo seis.
Porque la almita, no murió y sigue niña,
soplando el mismo viento,
cantando la misma canción.
Para acunar el cuchillo de sus hermanos.


Gerónimo Josué
(A la Noe, por todas las “Ramonas”, que andan pariendo Futuro)